
El eurodiputado Adrián Vázquez con el Equipo Directivo de Meniños
El impacto de las pantallas en la salud mental de niños, niñas y adolescentes se ha convertido en un gran desafío, que Meniños siempre hemos enfocado desde la promoción de medidas que ayuden a construir entornos digitales más seguros, respetuosos y protectores para la infancia y la adolescencia.
Con este objetivo, hemos mantenido un encuentro con el eurodiputado Adrián Vázquez para compartir reflexiones y avanzar en propuestas que sitúen la protección de niños, niñas y adolescentes en el centro de las políticas digitales europeas de la próxima legislatura.
Durante el encuentro, Adrián Vázquez subrayó la necesidad de abordar esta realidad desde una perspectiva amplia, que vaya más allá del debate sobre la edad mínima de acceso a las redes sociales. Entre las medidas que planteó destacan la prevención, la sensibilización y el apoyo a las familias y a los centros educativos, así como la promoción de hábitos saludables en el uso de los dispositivos digitales.
En Meniños compartimos esta visión. Entendemos que hablar de educación digital no significa únicamente establecer límites de tiempo de pantalla o recurrir a herramientas de control parental. Significa, sobre todo, ofrecer a niños, niñas y adolescentes las herramientas necesarias para desarrollar criterios sólidos, proteger su intimidad, identificar riesgos y tomar decisiones conscientes y seguras en el entorno digital.
El ciberacoso, la exposición a contenidos inadecuados o el impacto de las pantallas en el bienestar emocional son algunas de las cuestiones que requieren una respuesta coordinada desde distintos ámbitos. Para ello, consideramos fundamental acompañar a niños, niñas y adolescentes en su experiencia digital y garantizar que cada paso que den en internet esté guiado por el respeto, la seguridad y el cuidado.
Nuestro lema, «30 años poniéndonos a la altura», cobra hoy un significado especial también en el ámbito digital. Ponernos a la altura implica escuchar, comprender y acompañar a la infancia y la adolescencia en un contexto que evoluciona rápidamente, asumiendo una responsabilidad compartida entre instituciones, familias, centros educativos y sociedad.
Creemos que niños, niñas y adolescentes deben ser reconocidos como sujetos activos, capaces de comprender, decidir y protegerse cuando cuentan con el apoyo adecuado. Porque estar a la altura no es solo una cuestión de regulación o de políticas públicas: es también una responsabilidad cotidiana de todas y todos.