El sueño en los bebés

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Imagen: pexels.com

Este mes de marzo conmemoramos el Día Mundial del Sueño.

Los seres humanos dormimos alrededor de un tercio de nuestra vida. Dormir es una actividad necesaria que permite restablecer el equilibrio físico y psicológico básico. Por tanto, el sueño durante los primeros años de vida tiene un papel fundamental en el desarrollo y bienestar infantil al favorecer los procesos atencionales y de memoria, la consolidación del aprendizaje, etc.

Cuando nace un o una bebé, se ve en el deber de amoldarse a una familia que ya tiene una estructura establecida y con unos ritmos a los que se debe adaptar. No obstante, es preciso tener en cuenta que un sueño inadecuado por calidad y/o cantidad puede afectar al funcionamiento de niños y niñas de manera significativa, alterando su comportamiento y su estado de ánimo. Los progenitores tienen la tarea de brindarle apoyo a sus hijos e hijas y ayudarles a desarrollar buenos hábitos desde la primera infancia.

¿Sabemos cómo es el sueño en bebés?

El sueño prenatal

Las fases del sueño ya aparecen en el tercer trimestre del embarazo y a partir de la semana 36 los y las bebés ya tienen fases de sueño y vigilia.

• El sueño del o de la bebé es independiente del sueño de la madre. Incluso parece que precisamente cuando ella duerme es cuando el niño está más activo.
• El sueño de la madre también cambia desde el primer trimestre de embarazo, ya que disminuye la cantidad total del sueño y la eficacia del mismo, hay más despertares nocturnos y menos sueño profundo que en la mujer no embarazada.

¿Cómo es el sueño durante los primeros tres meses?

Un niño o niña recién nacido puede llegar a dormir de 14 a 18 horas. Duermen tanto de día como de noche dando pequeñas cabezadas. No distinguen entre día y noche.

Los y las bebés pequeños duermen cuando tienen las necesidades básicas cubiertas:

• Alimentación
• Higiene
• Necesidad de contacto
• Sentirse seguro o segura.

¿Cómo es el sueño de los 4 a los 7 meses?

Poco a poco el sueño deja de ser tan caótico e impredecible y comienza a adquirir el ritmo circadiano al concentrarse el descanso en varias siestas a lo largo del día y un período más largo (pudiendo alcanzar 5 horas de sueño ininterrumpidas) durante la noche.

¿Cómo es el sueño de los 8 a los 12 meses?

Alrededor de los ocho meses, la mayoría de los niños y niñas viven la angustia de separación: suele manifestarse durante el día mediante lloros al existir una separación con la persona cuidadora y mediante la noche con un mayor número de despertares. Quieren estar en brazos continuamente y no admiten estar más que con su figura de apego, que suele ser la madre.

¿Cómo es el sueño de 1 a 2 años?

El niño o la niña ya es cada vez más autónomo o autónoma, y también es capaz de dormir más horas sin interrupciones. Aunque la angustia de separación posiblemente esté superada, es probable que aparezcan más crisis de forma cíclica que van a afectar al sueño del o de la bebé. Aparecen nuevos hitos: caminar, correr, hablar… que necesitan práctica y que los niños y las niñas quieren experimentar a lo largo del día y de la noche para llegar a controlarlos. Para evitar que los niños dediquen la noche tales ensayos, debemos facilitarles la práctica durante el día.

Consejos básicos para dormir a un o una bebé

Descansar durante el día: está comprobado que un o una bebé demasiado cansado o cansada va a tardar más tiempo en dormirse y se despertará más frecuentemente.

Emplear rutinas y rituales para preparar el sueño:

• Mantener al niño o niña activo durante el día: salir al parque, jugar, reír, correr… respetando su tiempo de descanso.
• Establecer una hora relativamente fija para ir a dormir.
• Desde dos horas antes de ir a dormir, evitar actividades excitantes, especialmente tablets o la televisión.
• Hablar de cómo fue el día y analizar distintas situaciones.
• Baño y masaje.
• Leer un cuento.

Para minimizar los despertares, dormir cerca del o de la bebé.

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